Fallece el Papa Francisco a los 88 años tras una complicada convalecencia en Roma

El Papa Francisco ha fallecido hoy a los 88 años en el hospital Gemelli de Roma, tras no superar una compleja convalecencia que le había mantenido bajo atención médica durante las últimas semanas. El Pontífice argentino, cuyo estado de salud se había agravado recientemente, murió rodeado de sus más estrechos colaboradores, tras varias jornadas marcadas por la incertidumbre y la oración de millones de fieles en todo el mundo.

El cuadro clínico del Santo Padre, cuyo diagnóstico no ha sido oficialmente detallado por el Vaticano, se había vuelto especialmente delicado tras su última hospitalización. Aunque se encontraba en reposo en su residencia, tuvo que suspender completamente su agenda oficial, generando una gran preocupación dentro y fuera de la Santa Sede.
A pesar de la gravedad de su estado, el Papa Francisco mantuvo hasta el final una presencia cercana y activa en la vida de la Iglesia. En las últimas semanas protagonizó varias apariciones sorpresa que sirvieron como testimonio de su fortaleza espiritual. La primera imagen difundida desde el hospital lo mostraba rezando de espaldas en una pequeña capilla, seguido de otra en la que aparecía recibiendo oxígeno. Posteriormente, sorprendió al mundo con una aparición inesperada en la plaza de San Pedro, donde saludó brevemente a los fieles congregados.
Su última aparición pública tuvo lugar en la jornada de ayer, cuando recibió en audiencia privada al vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, en un gesto que muchos interpretaron como una despedida simbólica.
Con la muerte de Francisco, la Iglesia Católica entra en sede vacante, y el proceso para elegir a su sucesor en el trono de San Pedro dará comienzo en los próximos días. El legado del primer Papa latinoamericano de la historia será recordado por su cercanía con los más desfavorecidos, su impulso reformista y su constante llamado a una Iglesia “en salida”, más inclusiva y solidaria.













