Alba de Tormes celebra la Transverberación de Santa Teresa con una eucaristía presidida por el obispo Fernando Valera
Alba de Tormes ha conmemorado este viernes la fiesta de la Transverberación del Corazón de Santa Teresa de Jesús con una solemne eucaristía presidida por el obispo de Salamanca, Fernando Valera, en la Basílica de la Anunciación de Nuestra Señora del Carmen, junto al sepulcro de la santa.

La celebración adquiere este año un significado especial, ya que en 2026 se cumplen 300 años de la institución de esta fiesta litúrgica, concedida a la Orden del Carmen Descalzo por el papa Benedicto XIII en 1726.
La Transverberación hace referencia a una de las experiencias místicas más conocidas de Santa Teresa de Jesús: el momento en el que experimentó de forma intensa el amor de Dios, representado tradicionalmente mediante la imagen de su corazón atravesado por una flecha.

La propia santa describió aquella experiencia como quedar «toda abrasada en amor grande de Dios», una vivencia que se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de su espiritualidad.
«El corazón encendido»
Durante su homilía, Fernando Valera invitó a profundizar en el significado de la Transverberación más allá de sus representaciones tradicionales. Para el obispo, esta experiencia de Santa Teresa representa fundamentalmente un encuentro con Dios capaz de transformar radicalmente la vida.
Valera definió la Transverberación como «la paradoja viva del amor divino», un amor que «hiere para sanar y purificar el corazón».
El obispo aprovechó además la celebración para trasladar un mensaje dirigido a los creyentes de hoy, animándoles a superar una fe tibia, superficial o rutinaria y a dejarse transformar por la Palabra.

En este sentido, destacó la importancia del silencio y de la vida interior como espacios donde puede producirse el encuentro con Dios.
Tres siglos de una celebración teresiana
La celebración de este año recuerda también la larga tradición de la fiesta de la Transverberación, que comenzó oficialmente hace tres siglos con la concesión litúrgica a los Carmelitas Descalzos.
Alba de Tormes, localidad estrechamente vinculada a Santa Teresa de Jesús y lugar donde se encuentra su sepulcro, vuelve a situarse así en el centro de las celebraciones teresianas.
Fernando Valera reivindicó la actualidad del mensaje de la santa y rechazó contemplar su figura como algo perteneciente únicamente al pasado. Santa Teresa, señaló, continúa interpelando al creyente actual y llamándolo a vivir con «el corazón encendido».











