Samuel Vázquez: “Vivimos una realidad criminal completamente distinta, fruto de años de ideología y falta de autoridad. España, como el resto de Europa, se enfrenta hoy a una crisis espiritual y cultural que va mucho más allá de la política”
Son las palabras del presidente de 'Una policía para el siglo XXI' y portavoz nacional de Seguridad de VOX, quien además considera que "la experiencia demuestra que cualquier barrio puede recuperarse, pero únicamente con firmeza y autoridad, no con buenismo ni con cursos de orientación".

El Grupo Municipal VOX León ha organizado este jueves una ponencia sobre Seguridad en el Salón de Actos del Ayuntamiento de León, en la que han participado el Portavoz Nacional de Seguridad de VOX, Samuel Vázquez, y el responsable de Relaciones Institucionales de VOX León, Pablo Calvo Liste.
Durante la charla, Vázquez, el ex miembro de los Grupos Operativos de Respuesta de la Policía Nacional, presentó su asociación 'Una Policía para el Siglo XXI' y expuso el modelo policial que han desarrollado para "combatir la creciente inseguridad" en España, consecuencia —según explicó— de la permisividad del actual sistema policial y de la falta de respaldo institucional a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
"Del mismo modo que una nación necesita instituciones sólidas, también necesita líderes valientes capaces de asumir el coste político y moral de mantener el orden. España necesita un Gobierno que no tema enfrentarse al crimen, a los delincuentes y a la inseguridad, como la que costó la vida a los guardias civiles David y Miguel Ángel en Barbate, asesinados en acto de servicio por el abandono del Estado", ha manifestado, añadiendo que "los paradigmas políticos no cambian con la economía, cambian con el crimen y la inseguridad en las calles".
Considera el ex miembro de de los Grupos Operativos de Respuesta (GOR) de la Policía Nacional que "para recuperar nuestras calles, primero hay que imponer el orden. Solo cuando un territorio está pacificado pueden aplicarse políticas sociales-educativas. La experiencia demuestra que cualquier barrio puede recuperarse, pero únicamente con firmeza y autoridad, no con buenismo ni con cursos de orientación. Hoy, sin embargo, España no tiene un solo gobernante dispuesto a asumir esa responsabilidad. Y mientras tanto, el tiempo corre a favor del crimen y en contra de los ciudadanos".
Samuel Vázquez advirtió que existen dos tipologías principales de delitos que están "deteriorando gravemente nuestros barrios": los delitos de lesiones cometidos por menores y bandas criminales callejeras, "cada vez más organizadas y violentas", y la inmigración ilegal, que "ha traído consigo un incremento alarmante de las violaciones y agresiones sexuales en todo el país".
Respecto a la provincia de León, a su juicio "los datos son claros y estremecedores: las riñas tumultuarias con lesiones graves se han incrementado más de un 40%, mientras que las violaciones han aumentado un 800% entre 2017 y 2024. Lo único que ha hecho que León no esté todavía en el resto de crímenes violentos, homicidios, robos con violencia, en márgenes de este nivel, es su situación geográfica, pero ya les aseguro que todo llega y aquí también llegará".
Somos el mismo país que en 2017, pero vivimos una realidad criminal completamente distinta, fruto de años de dejación, ideología y falta de autoridad.
“Somos el mismo país que en 2017, pero vivimos una realidad criminal completamente distinta, fruto de años de dejación, ideología y falta de autoridad”, subrayó, al tiempo que cree que "el deber moral de nuestra generación es conservar Occidente y legar a las generaciones futuras una sociedad mejor, más libre y más fuerte".
España, como el resto de Europa, se enfrenta hoy a una crisis espiritual y cultural que va mucho más allá de la política.
Recordó que "España, como el resto de Europa, se enfrenta hoy a una crisis espiritual y cultural que va mucho más allá de la política. Nos quieren empujar hacia un abismo no solo estético, sino también espiritual. Quieren borrar lo que crearon nuestros abuelos: el himno, la familia, los símbolos nacionales y la estabilidad del hogar”. En su intervención, criticó la idea de la llamada alianza de civilizaciones, calificándola de “engaño ideológico”, ya que “las civilizaciones fuertes no se alían, se defienden. Y es nuestro deber hacerlo con la nuestra”.
Por otro lado, Pablo Calvo advirtió que los españoles "viven con una creciente sensación de inseguridad ante la degeneración de nuestros barrios y el aumento constante de los delitos en las calles: ocupaciones ilegales, robos, agresiones y una violencia cada vez más habitual en la vida cotidiana y en el ocio nocturno".
Fruto de unas políticas de fronteras abiertas, estamos ante una invasión migratoria que busca imponer su cultura, transformando nuestra sociedad y destruyendo nuestra identidad bajo el falso discurso del multiculturalismo.
A su juicio, “hemos llegado a esta situación porque en España sufrimos una inmigración masiva y descontrolada, fruto de unas políticas de fronteras abiertas que han convertido a nuestro país en un territorio sin orden ni seguridad. Estamos ante una invasión migratoria que busca imponer su cultura, transformando nuestra sociedad y destruyendo nuestra identidad bajo el falso discurso del multiculturalismo.”
Asimismo, denunció la "relajación y perversión" de las leyes, que, "en lugar de proteger a los españoles, amparan a los delincuentes. Ejemplo de ello es la infame ley del sí es sí, que permitió la excarcelación de cientos de agresores sexuales, hoy muchos reincidiendo en total impunidad".
Finalmente, Calvo subrayó "la falta de respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cada vez más desprotegidos y con mandos politizados al servicio del poder". Denunció el desmantelamiento de unidades policiales "clave", como "las dedicadas a la inmigración ilegal, el tráfico de drogas o los delitos sexuales, especialmente en comunidades como Cataluña, donde el separatismo y la dejadez del Estado han dejado a los ciudadanos indefensos".













