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ASEMFO advierte que la “estructura” de TRAGSA y no los trabajadores será la beneficiada de un operativo de incendios “un 50% más caro”

"TRAGSA asumirá 49 cuadrillas y no subrogará al personal con experiencia; abrirá sus propios procesos selectivos, contratando primero de forma temporal para decidir un año después quién continúa y quién no. Esto desmonta por completo la promesa de continuidad anunciada por Mañueco", según la Asociación Nacional de Empresas Forestales.

Foto: BRIF TABUYO

La Asociación Nacional de Empresas Forestales (ASEMFO) informa que el pasado viernes, 5 de diciembre, se reunió con la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal de la Junta de Castilla y León, con la presencia de TRAGSA, que "asumirá 49 cuadrillas que hasta ahora pertenecían a empresas privadas", precisan, añadiendo que "este cambio se mantiene a pesar de haber sido rechazado por la mayoría política en las Cortes y sin el respaldo de los técnicos especialistas de la propia Junta. Aun así, el presidente continúa adelante, sin recibir ni escuchar a agentes fundamentales del operativo. Más que un desprecio, es una evidente falta de respeto institucional".

Según ASEMFO, "TRAGSA ha confirmado que no subrogará al personal con experiencia. Abrirá sus propios procesos selectivos, contratando primero de forma temporal para decidir un año después quién continúa y quién no. Esto desmonta por completo la promesa de continuidad anunciada por Mañueco. Mientras tanto, las empresas privadas del sector mantienen al 100% de sus trabajadores como fijos, garantizando estabilidad laboral. TRAGSA, en cambio, recurrirá a triquiñuelas legales para realizar en primer lugar contratos temporales y cribar después, dejando al trabajador completamente desprotegido y en absoluta incertidumbre".

El coste del operativo aumentará un 50%, pero ese dinero no repercutirá ni en el trabajador ni en la paz social. Una parte sustancial se destinará a financiar la estructura de TRAGSA.

"El coste del operativo aumentará un 50%, pero ese dinero no repercutirá ni en el trabajador ni en la paz social. Una parte sustancial de ese incremento se destinará a financiar la estructura de TRAGSA, una empresa que ya presenta altos niveles de conflictividad laboral. La Junta sí dispone de mecanismos, en colaboración con la empresa privada, para garantizar que cualquier subida presupuestaria llegue directamente al trabajador", se precisa desde ASEMFO, asegurando que dichos mecanismos ya los ha propuesto formalmente, "sin embargo, la Junta se niega a aplicarlos".

Que el importante desembolso económico que Mañueco está dispuesto a realizar no sirva para engordar grandes empresas públicas controladas por la SEPI, sino que llegue realmente a quien sostiene el operativo: los trabajadores y las empresas.

ASEMFO pide "reflexión, diálogo y el retorno al modelo que funciona antes de seguir adelante con un cambio improvisado y sin respaldo técnico". La asociación defiende "la vuelta al modelo público-privado anterior, un modelo que ha funcionado durante décadas y que permitiría aplicar —sin obstáculos— las fórmulas propuestas por ASEMFO: que el importante desembolso económico que Mañueco está dispuesto a realizar no sirva para engordar grandes empresas públicas controladas por la SEPI, sino que llegue realmente a quien sostiene el operativo: los trabajadores y las empresas. La sociedad de Castilla y León tiene derecho a saber que estos recursos saldrán necesariamente de otras áreas públicas, y merece garantías de que ese esfuerzo económico no se diluirá en estructuras administrativas, sino que se destinará a mejorar la estabilidad, la profesionalización y las condiciones de quienes están en primera línea".

"¿Cuál es entonces el objetivo de Mañueco? Hoy en día, nadie lo sabe. Lo único claro es que el trabajador no saldrá ganando con este cambio. Ni en estabilidad, ni en continuidad, ni en condiciones laborales", se concluye desde ASEMFO, no sin antes exigir un "diálogo real" con todos los agentes implicados.

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