Desarticulada una organización criminal dedicada al robo de cobre: 39 detenidos y más de un millón de euros en material sustraído

La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal especializada en el robo de cable de cobre que operaba en distintas provincias españolas y que también actuó en varios municipios de Salamanca. La operación se ha saldado con 39 detenidos en las provincias de Ávila, La Rioja y Córdoba, acusados de la sustracción de 134 kilómetros de cable de cobre, con un peso total de 157 toneladas y un valor económico superior al millón de euros.
La investigación comenzó hace un año tras detectarse el robo de cableado telefónico en la carretera que une El Barco de Ávila con Los Llanos de Tormes, en la provincia abulense. Lo que inicialmente parecía un hecho aislado permitió a los agentes descubrir una trama criminal de gran alcance que actuaba en numerosos puntos del territorio nacional.
A medida que avanzaron las pesquisas, los investigadores lograron esclarecer un total de 33 robos de cable de cobre cometidos en municipios de Ávila y en localidades de Asturias, Burgos, Cáceres, León, Lugo, Salamanca, Valladolid y Zamora.
Uno de los hallazgos clave de la operación fue la localización de una nave industrial en un polígono de Logroño utilizada para almacenar el material sustraído. Este descubrimiento permitió identificar a varios integrantes de la organización y efectuar las primeras detenciones.
Una red con conexiones internacionales
La investigación reveló posteriormente la existencia de una estructura criminal compleja con ramificaciones internacionales. Gracias a la colaboración de cuerpos policiales de otros países, se localizaron dos nuevos puntos de almacenamiento del cobre robado: uno en la zona de Bayona, en Francia, y otro en la comarca portuguesa de Águeda-Aveiro.
Según la Guardia Civil, la organización estaba integrada principalmente por ciudadanos de Europa del Este asentados en la provincia de Córdoba, desde donde planificaban y coordinaban los robos tanto en España como en Francia y Portugal.
Los agentes comprobaron además que el grupo empleaba un sistema poco habitual en este tipo de delitos. En lugar de vender el cobre sustraído en centros de reciclaje cercanos a los lugares donde cometían los robos, almacenaban grandes cantidades de material en distintas naves industriales para posteriormente transportarlo por carretera hasta Rumanía, donde era comercializado.
Recuperadas 22 toneladas de cobre
La operación, desarrollada con la colaboración de la Gendarmería Francesa y de la Guardia Nacional Republicana de Portugal, ha permitido no solo la desarticulación de la organización criminal y la detención de sus presuntos integrantes, sino también la recuperación de 22 toneladas de cobre robado.













