Nuevos hallazgos arqueológicos en el Cerro de San Vicente: descubren un pozo de nieve y restos del antiguo convento benedictino

El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, ha informado hoy de los nuevos descubrimientos realizados en el Cerro de San Vicente, donde han aparecido la estructura de un pozo de nieve y los cimientos de la iglesia del desaparecido convento benedictino de San Vicente. Estos hallazgos se enmarcan en las obras de reapertura del Portillo de San Vicente y en el acondicionamiento de la plataforma superior del yacimiento.

Durante su visita, acompañado por el concejal de Fomento, Fernando Carabias, el primer edil destacó que el Cerro, considerado “la zona cero del origen de la ciudad”, continúa ofreciendo importantes sorpresas arqueológicas. “Gracias al formidable trabajo de los arqueólogos, seguimos descubriendo nuevas piezas del complejo puzle histórico de Salamanca”, señaló.
Los restos encontrados corresponden al testero plano de la capilla mayor y a parte de las capillas laterales del antiguo templo benedictino. El descubrimiento ha obligado a modificar el proyecto inicial para integrar los vestigios en el recorrido de la visita, aunque se ha tenido que renunciar a la accesibilidad completa prevista para esta entrada, optando por una escalera desde la que podrán contemplarse los restos.
Por otro lado, los trabajos en la plataforma superior —donde se excavan cinco puntos de la colina— están permitiendo recuperar cabañas de la Edad del Hierro y otras estructuras arqueológicas protegidas en campañas anteriores. Además, se han hallado restos de las trincheras napoleónicas y de la antigua casa de recreo del convento de San Vicente.
Entre las sorpresas más notables figura la aparición de lo que podría ser un pozo de nieve vinculado al convento, cuya embocadura ya se había detectado en 2017. Según el alcalde, “se ha bajado hasta unos cuatro metros y aún no se ha alcanzado la base, por lo que estaríamos ante una estructura de grandes dimensiones”.

Estos pozos, verdaderos “frigoríficos de piedra” usados por los monasterios para conservar alimentos, eran habituales en los grandes complejos religiosos de la ciudad, como los de San Andrés, San Esteban, la Clerecía o el convento de Nuestra Señora de Guadalupe (antigua fábrica de Mirat).
El alcalde recordó también que desde la apertura del Museo del Cerro de San Vicente, el pasado mes de mayo, han pasado por sus instalaciones 4.714 visitantes, consolidando el espacio como un atractivo turístico y cultural de primer orden.
Finalmente, García Carbayo anunció una nueva actuación de accesibilidad en el acceso por la calle Joaquín Zahonero, donde se instalarán barandillas y se retirarán las vallas actuales del solar contiguo.
Las obras de reapertura del Portillo de San Vicente cuentan con un presupuesto de 587.294 euros, mientras que el acondicionamiento de la plataforma superior asciende a 1.011.930 euros. Ambos proyectos están financiados con fondos europeos Next Generation en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.













