La Casa Lis inaugura una gran exposición dedicada a Menchu Gal, pionera de la pintura española

El Museo Art Nouveau y Art Déco Casa Lis de Salamanca acoge desde este jueves, 9 de julio, la exposición temporal «Menchu Gal», una muestra que propone un recorrido por la evolución artística de una de las figuras más destacadas de la pintura española del siglo XX.

La exposición reúne más de una treintena de obras y permite conocer las diferentes etapas creativas de la artista a través de los principales géneros que cultivó durante su trayectoria: retratos, bodegones, interiores y paisajes. La muestra podrá visitarse hasta finales del próximo mes de octubre.
Menchu Gal, nacida en Irún en 1919 y fallecida en 2008, destacó por desarrollar un lenguaje artístico personal marcado especialmente por el uso libre y vibrante del color. Su obra no quedó encuadrada en un único movimiento pictórico, pese a recibir la influencia de las principales vanguardias artísticas del siglo XX.
Una mujer pionera en la historia del arte español
La trayectoria de Menchu Gal ocupa un lugar destacado en la historia de la pintura española. En 1959 se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Pintura, rompiendo barreras en un panorama artístico dominado mayoritariamente por hombres.
Su vocación artística comenzó a una edad muy temprana. Durante su juventud se trasladó a París, donde se formó en las academias de La Chaumière y Amédée Ozenfant y entró en contacto con las principales corrientes artísticas europeas.

Posteriormente continuó su formación en Madrid y estuvo vinculada a la Segunda Escuela de Vallecas, donde coincidió con importantes figuras del arte español. A lo largo de su carrera mantuvo también relación con artistas como Jorge Oteiza y Eduardo Chillida.
Más de treinta obras en la Casa Lis
La exposición permite descubrir la evolución del lenguaje pictórico de Menchu Gal mediante cuatro grandes ámbitos temáticos.
Los visitantes podrán contemplar sus retratos, caracterizados por la búsqueda de la personalidad de los protagonistas; sus bodegones, en los que los objetos cotidianos adquieren una nueva dimensión artística; sus interiores y, especialmente, sus paisajes.
Las marinas del País Vasco, los paisajes del Bidasoa y del valle de Baztán y los campos de Castilla ocupan un lugar destacado dentro de la producción artística de la pintora.
La exposición, organizada junto a la Fundación Menchu Gal y comisariada por Marisa Oropesa, reivindica el legado de una artista libre, independiente y cosmopolita que consiguió desarrollar un estilo propio e inconfundible.













