Fiesta del Mondongo en Guijuelo

El Bembibre H.C. regresó de vacío de su visita a la pista del PHC Sant Cugat, donde cayó por 2-1 en la 17ª jornada de la OK Liga Iberdrola en un encuentro decidido por pequeños detalles y una mala gestión de los instantes finales.


Las bercianas, tras dos semanas sin competir, acusaron la falta de ritmo en un duelo en el que generaron numerosas ocasiones, pero se toparon con una sobresaliente Carla Batlle bajo palos.
Penaltis fallados y ocasiones desaprovechadas
La primera mitad estuvo marcada por la intensidad y el físico del conjunto catalán, que incomodó el juego ofensivo de las Águilas. El Bembibre dispuso de claras oportunidades desde bola parada, pero no logró materializarlas.
Laura Porta erró un penalti a los tres minutos y medio, y poco después Xenia Matas tampoco acertó en una falta directa tras la tarjeta azul mostrada a Joana Xicota. Además, Bea Várzeas falló otro penalti a ocho minutos del descanso. El marcador no se movió antes del paso por vestuarios (0-0), pese a las múltiples llegadas visitantes.


Un final cruel
En la segunda mitad el guion apenas varió. El Sant Cugat fue acumulando faltas y bajó su intensidad defensiva, lo que permitió más espacios al conjunto berciano. Gisela Vicente pudo adelantar a las visitantes en una falta directa a diez minutos del final, pero nuevamente Batlle evitó el gol.
Cuando mejor parecía estar el Bembibre, llegó el tanto local. A tres minutos del final, Cris Diz culminó una acción por banda derecha con un disparo cruzado que superó a Fer Tapia.
Las Águilas reaccionaron y, a falta de 46 segundos, Carla Castro igualó el encuentro (1-1). Sin embargo, la mala gestión de los últimos instantes permitió una rápida triangulación del Sant Cugat que volvió a culminar Cris Diz, esta vez tras asistencia de Xenia Matas, estableciendo el definitivo 2-1 a apenas veinte segundos del final.
Figueroa: “Quisimos ganar con el corazón y no con la cabeza”
El técnico berciano, Carlos Figueroa, fue autocrítico al término del choque:
“El partido ha sido para olvidar, aunque no podamos hacerlo porque hemos creado ocasiones como para haberlo ganado. Cuando quieres ganar con el corazón en vez de con la cabeza pasan estas cosas”.
Figueroa lamentó la falta de definición en momentos clave —“un directo, dos penaltis y ocasiones muy claras, incluso en superioridad numérica”— y reconoció que la derrota duele porque consideraba que este tipo de errores estaban superados.
El entrenador apeló a la experiencia y al aprendizaje para seguir creciendo como equipo: “Los grandes equipos son los que saben levantarse tras una derrota”.














