[Entrevista] Alain Martín, el médico de Orleans enamorado de Salamanca

Alain Martín vino a Salamanca al final del verano hace cuatro años con su esposa y decidió volver un mes después para realizar un curso de español. Llegó de Orleans, al sur de París, la ciudad bañada por el precioso Loira, y repite experiencia cada año varias veces, admitiendo que le cuesta mucho marcharse, como le ocurrirá ahora una vez más.
Amador Vicente: ¿Por qué decidiste venir a Salamanca?
Alain Martín: Me fui de vacaciones en septiembre a España para ver algunas ciudades de la Vía de la Plata a las que quería ir. Entre ellas pasé por Salamanca y fue la más agradable de mi viaje. Al regresar, le dije a mi profesora de español en Orleans (Martine Poget) que me gustaba mucho Salamanca. Ella me contestó que conocía a un periodista en Salamanca que organizaba estancias para personas interesadas en cursos de español. Me comuniqué con esta persona y organizamos mi estancia rápidamente. Entonces un mes después de haber estado ya, volví porque sabía que iba a disfrutar de Salamanca. Esta ciudad es mi favorita de España.
Salamanca es mi ciudad favorita de España.
Alain nació en Blois, con su Real Castillo, una bella ciudad entre Orleans y Tours, al sur de París y se encuentra ya familiarizado con nuestra ciudad charra, destacando “la disposición de la ciudad, con el casco antiguo, que ha conservado su integridad; luego, el número de monumentos históricos, todos agrupados alrededor de la Plaza Mayor, que es la más bonita que he conocido en España, y he visitado Madrid, Burgos, Santiago, Sevilla, Valladolid y otras ciudades bonitas que pueden estar celosas de Salamanca”.
El encanto universitario no ha escapado tampoco a la sensibilidad de este médico ya jubilado: “¡¡El ambiente estudiantil que emana de la ciudad es difícil de explicar!! En Septiembre visité la Universidad de Salamanca, y viendo las aulas, la biblioteca, y todos los lugares de encuentro de los estudiantes de los siglos pasados… ¡me hubiera gustado ser estudiante en Salamanca! ¡Pero lo he sido ahora!
La vida moderna ha encontrado su lugar en Salamanca sin alterar su patrimonio de siglos pasados.
A. V.: ¿Tiene algún parecido nuestra ciudad con la tuya, Orleans?
A. M.: No. Aunque tienen un número de habitantes parecido, son diferentes. En Orleans hay menos de diez monumentos históricos, y están esparcidos. Hay calles con casas antiguas, pero renovadas. Ningún monumento o edificio es tan hermoso y antiguo como los de Salamanca. Sólo el Loira, el río que pasa por Orleans, es más vistoso que el Tormes.
A. V.: ¿Y cómo ofrecerías nuestra tierra?
A. M.: Diría que la ciudad es una inmersión en los siglos pasados, un lugar de historia y cultura a la vez antigua y muy actual. Una ciudad donde los habitantes de los siglos pasados han legado un tesoro que los habitantes actuales han sabido conservar y enriquecer. La vida moderna ha encontrado su lugar aquí sin alterar su patrimonio de los siglos pasados. Un lugar donde la vida es buena y donde se puede callejear, caminar tranquilamente sin estrés ni miedos.
Un ejemplo de alumno
Alain ha llamado la atención también de su profe de español, María, que nos habla de él encantada:
"Ser profesora de español es un lujo que te permite conocer a gente de lo más variopinta que te enriquece con su cultura y sus experiencias. Alain llegó hace unas semanas a Hispano Continental y desde el primer momento vi que íbamos a conectar muy bien. Venía con muchísimas ganas de mejorar su español para charlar con sus compañeros del camino y a lo largo de estos días ha demostrado ser una esponja, asimila rápidamente todo lo que le explicas y su ritmo de trabajo me tiene alucinada, no hay ejercicio del libro que yo proponga a todos los estudiantes que él no haya hecho antes…"
Y su profe de español concluye con un rosario de alabanzas para su alumno francés, que ha conocido en su centro personas de Alemania, Holanda, Corea, Suiza, Filipinas, China... "Ha conectado con los estudiantes como un jovencito más y da gusto hablar con él, no hay tema que no domine. Ha sido un placer tenerlo en nuestro colegio y muy enriquecedor para todos. Buen camino, Alain. Espero que nos veamos de nuevo".

La "belleza" del Español
A. V.: ¿Te gusta el español como lengua?
A. M.: Me gusta. Me encantan las palabras en español, la forma de construir las frases, las imágenes que surgen de determinadas expresiones, la belleza de las palabras y la raíz latina como en Francia. Me permitieron redescubrir el significado de ciertas palabras francesas. Por ejemplo, el verbo ‘carecer de’, en español, que extrañamente en francés se parece al verbo ‘caresser’, con un significado muy diferente (acariciar). Me pregunté cómo conseguí la memoria de este verbo para traducir ‘manquer’ en francés. Y luego recordé la palabra francesa ‘carence’, que significa ‘manquer de’, carecer en español y ‘carence’ en francés.
Y la expresión española más bonita en mi opinión es ‘dar a luz’, que en francés se dice ‘mettre au monde’, pero me gusta más la expresión española.
A. V.: ¿Cuáles son los principales obstáculos que has encontrado en el aprendizaje de la lengua de Cervantes?
A. M.: Ante todo, los españoles hablan demasiado rápido. La conjugación es difícil. La pronunciación de j, r o rr y también la acentuación en el medio de las palabras. Por suerte, muchos términos se parecen al francés.
Conocer a Alain es encontrarse con la vida. Una persona afable y educada que no se cansa de aprender; un placer siempre charlar con él. Un aventurero que se permitió el lujo de participar en el rally París Dakar en tres ocasiones; pero al que le gusta presumir más de su Camino de Santiago en 2018, desde Le Puy en Velay a Santiago por la Vía Norte y de regreso a St Jean Pied de Port por la vía francesa. Un gran conversador tan interesado por la cultura española, y enamorado de Salamanca, ¡y sus comarcas! No cumplía con menos visitando La Alberca y Mogarraz, y llevándose un gran recuerdo de la sierra salmantina. También Ciudad Rodrigo, nuestro tesoro mirobrigense, y Alba de Tormes, donde siguió conociendo la vida de Santa Teresa después de visitar Avila y disfrutar de sus murallas.
Vamos a echar de menos a Alain, aunque nos asegura… "¡Espero volver la próxima primavera!" Y unos días antes de regresar a su tierra, nos indica que visitará Madrid, Toledo y Segovia, desde donde continuará rumbo a la preciosa Burdeos para visitar a uno de sus hijos, y después seguir hasta Orleans y poner fin a una memorable experiencia… ¡Hasta pronto amigo!












