FOTOS | Salamanca celebra el día de su Patrón con una jornada institucional marcada por la unidad
La capital charra rinde homenaje a San Juan de Sahagún en una jornada solemne que ha contado con la participación de autoridades municipales, provinciales y autonómicas. La capital charra rinde homenaje a San Juan de Sahagún en una jornada solemne que ha contado con la participación de autoridades municipales, provinciales y autonómicas. "Ese talento que siempre lamentábamos que se nos escapaba de las manos tras formarse en nuestras universidades, hoy ya tiene más posibilidades reales de echar raíces en Salamanca", ha manifestado el regidor salmantino, Carlos García Carbayo, en su discurso durante la recepción oficial en la Casa Lis.
Alberto EDSActualizado
Salamanca ha rendido homenaje este miércoles a su patrón, San Juan de Sahagún, con una jornada solemne que ha contado con la participación de autoridades municipales, provinciales y autonómicas. Los actos comenzaron con la tradicional misa en la Catedral Nueva y continuaron con una recepción oficial en el Museo Casa Lis.
El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, acompañado por miembros del equipo de Gobierno municipal y representantes de diferentes instituciones, quiso destacar el valor simbólico de esta celebración. “Hoy es un día para reafirmar nuestro compromiso con la unidad institucional y con el servicio a la ciudadanía, siguiendo el ejemplo de concordia y diálogo que representa San Juan de Sahagún”, afirmó el regidor durante su intervención.
La festividad de San Juan de Sahagún, copatrón de la diócesis junto a Santa Teresa, se ha convertido en una cita clave del calendario local, no solo por su componente religioso, sino también por su carga cívica. El ambiente de colaboración entre instituciones fue protagonista en un acto que simboliza la voluntad compartida de trabajar por el futuro de Salamanca.
Durante la jornada también se destacó el legado del santo agustino, especialmente su papel como mediador en los conflictos sociales del siglo XV, y su defensa de los más vulnerables, valores que, según los presentes, siguen plenamente vigentes.
La ciudad celebra estos días diversas actividades con motivo de las fiestas de San Juan de Sahagún, incluyendo conciertos, espectáculos familiares y encuentros vecinales.
Discurso íntegro de Carlos García Carbayo, alcalde de Salamanca
12 de junio de 2025
Muy buenos días.
Queridas autoridades, corporación municipal, representantes de la sociedad salmantina, amigas y amigos.
Muchas gracias por acompañarnos en la festividad de nuestro patrón, San Juan de Sahagún.
Permítanme que agradezca las palabras del señor Obispo, don José Luis Retana, en la Catedral y le felicité por su participación activa en la actividad institucional de nuestra ciudad.
Siempre es un placer celebrar esta festividad en el Museo Art Nouveau y Art Déco de la Casa Lis, pero mucho más este año con motivo de su trigésimo aniversario.
Felicidades a Pedro Pérez Castro y a todo su equipo por estas tres décadas en las que la Casa Lis, no solo se ha convertido en uno de los espacios más simbólicos y reconocibles de nuestra ciudad, sino también en uno de los museos más visitados de Castilla y León, si no en el que más. Quiero recordar que en 2024 logró una de las mejores cifras de visitantes de su historia.
Enhorabuena por un éxito que es fruto de la labor en equipo y de la colaboración institucional, que los salmantinos sentimos como propio.
Porque, aunque pueda parecer una obviedad, conviene recordar que el trabajo conjunto, la escucha activa, la predisposición a llegar a acuerdos, el entendimiento y el consenso son los cauces más adecuados para alcanzar los retos que nos marcamos como ciudad.
Esta buena actitud es la que los salmantinos nos demandan. Ellos saben mejor que nadie que una ciudad como la nuestra, tradicionalmente preterida por ubicarse en el oeste de España, solo puede enseñar músculo y reclamar el sitio que nos corresponde si nuestras reivindicaciones se asientan en la unidad.
Quiero aprovechar esta festividad para agradecer públicamente esta implicación. El Ayuntamiento es solo una pieza más de este engranaje. Un agente dinamizador que tiene que tomar la iniciativa en muchos casos y ejecutar aquello que se demanda, pero que estaría huérfano si no aglutina a su alrededor al resto de la sociedad:
A las administraciones, instituciones, universidades, cuerpos y fuerzas de seguridad, empresarios, organizaciones sociales y vecinales, ONGs y a la sociedad civil. Gracias por esta unión necesaria.
Creo en esta forma de hacer ciudad, escuchando y aprendiendo del que opina de forma diferente, negociando y rectificando cuando hay que hacerlo porque corregir un error, lejos de ser un signo de debilidad, lo es de fortaleza.
Solo así estamos logrando la palpable transformación que está viviendo nuestra ciudad. Un cambio bien valorado y reconocido por nuestros vecinos, pero también por todos aquellos que nos visitan.
Eso de “qué bonita está Salamanca” no solo se limita a nuestro casco histórico Patrimonio de la Humanidad que sentimos tan nuestro y que cuidamos y mimamos con el mayor de los esmeros.
Estoy hablando también de nuestros barrios, que se han convertido en lugares más habitables, accesibles, participativos, verdes y en los que se ha roto esa brecha que existía con el centro.
Pero no solo basta con reformar sus parques y plazas, urbanizar sus calles, cambiar las tuberías o mejorar el alumbrado. También hay que llevar a los barrios infraestructuras emblemáticas que les otorguen la importancia que merecen, como la nueva biblioteca Carmen Martín Gaite de Pizarrales; el centro de mayores de Chamberí; el Centro de Innovación Tecnológica de Tejares; el Centro de Inteligencia Artificial de Puente Ladrillo; y el Museo del Cerro de San Vicente.
Nuestros barrios acogerán además más actividades de calle porque, cuando suben las temperaturas, a los salmantinos nos gusta vivir la cultura al aire libre.
Esa belleza de Salamanca hoy tiene mucho que ver con la apuesta por la infraestructura verde o la ampliación y renovación de nuestras instalaciones deportivas.
Pero también con otras realidades que no son tan tangibles, como la mejora de los servicios públicos, el refuerzo de las políticas sociales, el cuidado de nuestros mayores y una mayor atención y protagonismo de las personas con capacidades diferentes.
Salamanca también ha cambiado la forma de mirar al futuro. Somos más optimistas porque cada día se incrementa la percepción de que los nuevos desarrollos empresariales tecnológico y logístico, están generando oportunidades.
Ese talento que siempre lamentábamos que se nos escapaba de las manos tras formarse en nuestras universidades, hoy ya tiene más posibilidades reales de echar raíces en Salamanca.
Tenemos un ecosistema de empresas tecnológicas, algunas de referencia internacional, que apuestan por nuestra cantera.
Que reconocen que en Salamanca lo tienen todo para crecer y que, pudiéndose asentar en cualquier otro lugar de España o de Europa, deciden hacerlo aquí porque creen en nuestras posibilidades.
Empresas que se mueven en sectores tan diversos como el desarrollo de fármacos contra el cáncer; el almacenaje de muestras biológicas sin necesidad de ultracongeladores; la producción de insectos para alimentación animal; las soluciones de realidad virtual aumentada y mixta para la medicina o la defensa; o las energías renovables, como el hidrógeno verde.
Esta es la nueva industrialización de Salamanca que nos ha situado como la provincia de Castilla y León con mayor intensidad de creación de empleo tecnológico.
El futuro es prometedor, pero si queremos seguir creciendo, necesitamos una comunicaciones dignas y mejoradas.
Cambia la ciudad y también cambiamos los salmantinos. Una administración tiene que ser sensible, e incluso anticiparse, a nuevas realidades que hace solo unos años nos podrían parecer una quimera.
Quién nos iba a decir que una tierra de secano como la nuestra iba a disfrutar y de qué manera con un deporte como la natación, que practican miles de salmantinos todos los días. O que tuviéramos a tantos mayores, y no tan mayores, haciendo ejercicio en los parques. O que los músicos y las agrupaciones corales se iban a multiplicar en nuestra ciudad, gracias a nuestros dos conservatorios o a la escuela municipal de música. Son algunos ejemplos de realidades que van surgiendo o transformándose con el paso del tiempo, y que enriquecen continuamente a Salamanca.
Estoy convencido de que aquellas personas que contribuyeron a lo largo de la historia, cada uno desde su parcela, al crecimiento de Salamanca estarían orgullosas de la ciudad que tenemos hoy en día.
Estamos en un momento crucial al que llegamos en un buen estado de forma. Tenemos retos apasionantes para que la transformación de la ciudad no sea algo efímero sino que se convierta en un proceso imparable.
Donde todos seamos protagonistas y partícipes. Cada uno desde nuestro ámbito. Porque este cambio trascendental de Salamanca es cosa de todos y cada uno de nosotros tiene mucho que decir y aportar.
Por otro lado, el Ayuntamiento oferta 192 plazas para los Talleres Abiertos ‘También me mantengo activo en verano’ dirigidos a personas mayores de 60 años.