La Hermandad del Silencio realiza su tradicional procesión del Sábado Santo en Pizarrales

La Hermandad del Silencio llevó a cabo su tradicional procesión en la tarde del Sábado Santo, partiendo desde la parroquia de Jesús Obrero, ubicada en el barrio de Pizarrales. Los cofrades, ataviados con un hábito negro en el que destaca el bordado de una vela encendida inscrita en una corona de espinas roja, desfilan con un capirotes a juego.
Durante la ceremonia, se presentaron dos pasos: el Cristo de la Vela, una obra anónima datada en 1920, y Nuestra Señora del Silencio, creada en 1990 por el artista Enrique Orejudo. En una conmovedora escena, los niños de la hermandad portaron la Palabra de Dios, representada por un libro abierto que lleva la inscripción "en tus manos encomiendo mi espíritu".
Un momento de belleza y solemnidad
La procesión se caracteriza por la especial belleza que emana al ver las imágenes salir o entrar al templo, especialmente al descender por la empinada escalinata que conduce al lugar de culto. Esta ceremonia, que se repite cada año, es un claro reflejo de la devoción y el fervor que caracteriza a los habitantes de la región durante la Semana Santa.
La Hermandad del Silencio se ha consolidado como un pilar fundamental en las celebraciones de esta festividad, atrayendo a numerosos fieles y espectadores que se agrupan para apreciar el recorrido de los pasos y el significado profundo de cada uno de ellos.













