Un edificio de la calle Azafranal recibe el reconocimiento de la arquitectura moderna en Salamanca
La Fundación Docomomo distingue el bloque de viviendas situado en el número 40 de esta vía, un inmueble rehabilitado proyectado por el arquitecto Francisco Gil González.

Salamanca incorpora un nuevo reconocimiento a su patrimonio arquitectónico con la distinción concedida al edificio de viviendas situado en el número 40 de la calle Azafranal. El inmueble ha sido reconocido como edificio singular del año por la Fundación Docomomo, que pone en valor construcciones representativas del movimiento moderno.
El concejal de Urbanismo, Fernando Carabias, ha acompañado al Colegio Oficial de Arquitectos de Salamanca durante el descubrimiento de la placa conmemorativa, que identifica al edificio como una de las construcciones destacadas de esta corriente arquitectónica.

El inmueble, diseñado por Francisco Gil González y rehabilitado posteriormente, forma parte del paisaje cotidiano del centro de la ciudad y se encuentra en una de las calles por las que transitan a diario numerosos salmantinos.
La iniciativa de la Fundación Docomomo busca dar visibilidad a edificios relevantes de la arquitectura moderna y contribuir a su conocimiento y conservación, poniendo el foco en construcciones que forman parte de la evolución urbana de las ciudades.










