"Lo que más me duele es saber que este accidente se podía haber evitado"
Por Roberto Jiménez Torres.

Mi nombre es Roberto Jiménez Torres y me pongo en contacto con ustedes para dar a conocer un accidente de tráfico muy grave que sufrí el pasado 21 de enero de 2025 a las 7:45 de la mañana, mientras me dirigía a trabajar como cada día desde Plasencia a Béjar por la A-66.
Ese día llovía, y al llegar a la altura del puerto de Béjar, mi vehículo perdió el control al pasar sobre un parche de asfalto que era una valsa de agua. El coche comenzó a girar y acabó chocando violentamente contra el quitamiedos, que cedió y dejó al descubierto una zona de barranco por la cual podría haberme caído y haber perdido mi vida, pero por suerte no.
La barra de seguridad del quitamiedos se clavó y atravesó mi coche desde el frontal hasta la parte trasera pudiendo haberme quitado la vida, pero afortunadamente no. Me encontraba inconsciente dentro del vehículo, que había quedado entre el carril derecho y el arcén. Mientras tanto, varios vehículos más impactaron por detrás dando golpes a la barra que sobresalía de mi coche, en la cual podría haberme despedido con el coche o haber perdido la vida también, pero afortunadamente no. Fueron varios motivos por los cuales podía haber muerto, no solo uno. Por lo cual doy gracias de que puedo contarlo.
Afortunadamente, mi coche tenía un sistema automático de aviso a emergencias, lo que permitió que llegara rápidamente una ambulancia. Me trasladaron al hospital de Béjar, donde me dieron el alta ese mismo día a la 13:00 aproximadamente, aunque los efectos del golpe y el shock apenas empezaban a manifestarse. Sufrí una fractura en el segundo metatarsiano del pie derecho al intentar frenar con todas mis fuerzas, lesiones cervicales por los impactos del mismo accidente, como los siguientes golpes de los otros vehículos que impactaron conmigo, contusiones en la cabeza y la mano provocadas por los airbags.

Estuve escayolado un mes entero, tomando medicación para dormir (diazepam) por los dolores que tenía. Y pinchándome diariamente la heparina en la barriga. Después de ese mes recibí rehabilitación para las cervicales, el cuello, espalda y el pie. A día de hoy, sigo sufriendo secuelas físicas y emocionales, además de haber perdido el coche, un vehículo que compré hace solo un año con un préstamo y todos mis ahorros. Ha sido una pérdida económica importante. Ya que para poder trabajar tuve que comprar también otro vehículo.
El problema no acaba ahí. Solo uno de los vehículos que me golpearon por detrás aparece recogido en el atestado de la Guardia Civil, pese a que fueron varios los que impactaron contra mí mientras estaba inconsciente. Además, lo que más me duele es saber que este accidente se podía haber evitado. La A-66, especialmente en el tramo del puerto de Béjar, está en condiciones deplorables: baches, parches, y un firme completamente irregular que no drena bien la lluvia. No soy el único: en ese mismo punto ha habido otros accidentes graves e incluso mortales.
Para mí todo esto ha sido un ejemplo de superación, ya que gracias a la suerte he podido ir recuperándome, tanto física como emocionalmente. No es fácil volver a coger un coche cuando tienes un accidente así.
Por eso estoy recogiendo firmas y he iniciado los trámites con un abogado privado para reclamar responsabilidades por lo que he perdido, por la gente que ha sufrido lo mismo que yo, y mis daños personales. Quiero dar visibilidad a lo que me ha pasado y demostrar que no fue una negligencia mía, sino una consecuencia directa del mal estado de la vía. Creo que mi historia puede ayudar a que se tomen medidas y que otras personas no pasen por lo mismo.
El enlace es: https://chng.it/WbChn5cWVd













