El incendio de Jarilla se estabiliza tras calcinar más de 16.000 hectáreas en el norte de Cáceres

La situación también mejora en el Valle del Ambroz, donde la localidad de La Garganta, que estuvo en riesgo de evacuación, finalmente no tuvo que ser desalojada. No obstante, la tensión continúa en la zona: varias áreas periurbanas de Hervás permanecen evacuadas, al igual que viviendas dispersas en Tornavacas, Navaconcejo, Jerte y Cabezuela del Valle.
El balance provisional refleja la magnitud del desastre: 16.780 hectáreas arrasadas y un perímetro afectado que alcanza los 164 kilómetros, lo que convierte este siniestro en uno de los más graves de la temporada en Extremadura.
El dispositivo sigue siendo de gran envergadura, con 490 efectivos desplegados, apoyados por 28 unidades de bomberos forestales, 19 aeronaves y ocho máquinas pesadas. Las tareas actuales se centran en el refresco de zonas calientes para evitar reactivaciones, especialmente en áreas de difícil acceso debido a la orografía.
Una de las principales amenazas, el temido “efecto chimenea” en la garganta de Los Papúos, ha quedado descartada, lo que aporta cierta tranquilidad a los equipos de emergencia.
Las autoridades insisten en que la prioridad es proteger a la población y estabilizar por completo el incendio. Al mismo tiempo, se mantienen activos todos los protocolos de emergencia y se comienza a evaluar el alcance de los daños medioambientales y materiales en esta zona de alto valor natural.













