UPL critica la intención de la Comisión Europea de aplicar provisionalmente el acuerdo con Mercosur sin ser antes ratificado por todos los parlamentos nacionales

Unión del Pueblo Leonés (UPL) mostró su rechazo a la posible puesta en marcha provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur al considerar que puede tener consecuencias muy negativas para el sector primario de la Región Leonesa y del conjunto de España.
Desde la formación leonesista señalan que este acuerdo permitiría la entrada en el mercado europeo de productos agrícolas y ganaderos procedentes de países de Mercosur en condiciones que, a su juicio, suponen una competencia desleal para los productores europeos. En este sentido, advierten de que muchos de estos productos se elaboran bajo normativas sanitarias, laborales y medioambientales menos exigentes que las que deben cumplir los agricultores y ganaderos europeos.
UPL considera especialmente preocupante el impacto que esta situación "podría tener en sectores clave de la economía de la Región Leonesa, como el vacuno, el cereal o el sector azucarero, que ya atraviesan dificultades debido al incremento de costes de producción y a la presión de los mercados internacionales".
Asimismo, desde la formación recuerdan que el campo leonés "cumple con algunos de los estándares más estrictos del mundo en materia de seguridad alimentaria, bienestar animal y sostenibilidad ambiental, lo que incrementa los costes de producción". Permitir la entrada masiva de productos de terceros países que no cumplen con esas mismas exigencias, afirman, pone en riesgo la viabilidad de numerosas explotaciones.
UPL también critica que la Comisión Europea plantee la aplicación provisional del acuerdo antes de que sea ratificado por todos los parlamentos nacionales, lo que, según indican, reduce la capacidad de control democrático de los Estados miembros sobre una decisión de gran impacto económico y social.
Por todo ello, se insta al Gobierno de España a defender los intereses del sector primario y a oponerse a la aplicación provisional del acuerdo hasta que se garanticen condiciones de competencia justas para los productores europeos y se evalúen adecuadamente sus efectos sobre los territorios más dependientes de la agricultura y la ganadería, ya que han afirmado rotundamente que están de acuerdo con la puesta en marcha del Tratado de Mercosur.













