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El día que Umbral dijo mucho de la televisión sin hablar de su libro

Martín Furameda

Año 1992. Programa de Antena 3 Queremos saber, presentado por Mercedes Milá. Entre los invitados, el escritor Francisco Umbral. Cuando el espacio televisivo, que se emitía en directo, encaraba su recta final, un visiblemente molesto Umbral interrumpe a la presentadora, ante el asombro de unos pocos... y las risas generalizadas del público. Veamos el momento, que ha pasado a la historia televisiva de España con aquel famoso "Yo he venido a hablar de mi libro", pero que si se ve al completo y se analiza, fue algo más que el simple chascarrillo al que se recurre con sorna:

 

Lo que en principio para la mayoría de los presentes y los espectadores parecía un cabreo gracioso de un personaje, vamos a decir... curioso, lo cierto es que el también periodista, poeta, biógrafo y ensayista, por una vez, abrió a caja de los truenos y puso el cascabel al gato... en su propio terreno y en vivo.

Y es que al lógico enfado de Umbral por el engaño al que había sido sometido para acudir al plató, se unió un alegato contra la televisión sin desperdicio alguno, al tiempo que, pese al cabreo, no perdía la oportunidad de argumentar con base en la lógica y el sentido común, contrarios a la mofa del prepotente y el ignorante. He aquí algunas perlas:

Esto es un engaño, como toda la televisión, que es putrefacta, como dicen todos los días los columnistas de televisión.

El que hagáis programas, que os pagan muy bien la televisión, y os los llenemos gente que no cobramos un duro... ya está bien.

Es que se acaba el tiempo, entra la publicidad, entran unos vídeos absurdos que todo el mundo ha visto ya...

Me has prometido por teléfono que el tema iba en torno a mi libro... Entonces yo me voy, porque mi opinión la expreso todos los días en el periódico y para eso me pagan y ahí me desahogo y digo lo que pienso, y me juego la vida y el porvenir.

Por último, es curioso ver la actitud y el comportamiento del público ante tal situación. Pese a que Umbral -nos podrá gustar más o menos el tono- se limita simplemente a exponer la farsa, destapando lo que nadie esperaría en un programa en directo, dejando en evidencia a la presentadora... ¿del lado de quién se posiciona el público?

Por cierto, ¿qué decir de la "espontaneidad" del sujeto de la corbata a rayas al que jalean cuando sale en auxilio de una presentadora incómoda a la cual han roto inesperadamente el guión? Proceso de selección de los asistentes y actores listos para intervenir si la ocasión lo requiere. Nada nuevo bajo el sol. El propio Umbral también aplaude... un sarcástico aplauso a la estulticia.

Aquel día Francisco Umbral no habló de su libro... pero dijo mucho de la televisión...

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