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Si no te sabes comportar en el avión, te bajas

On The Wings - Daily Aviation News

Estos días, la aerolínea española Vueling se ha visto envuelta en un gran escándalo tras bajar de un avión a 51 personas que estaban teniendo un comportamiento incívico. Por supuesto en los tiempos que vivimos, la aerolínea enseguida fue tildada de extremista al adoptar esta situación.

Un avión es un lugar para tener un comportamiento mínimamente cívico

Un avión, al igual que cualquier otro medio de transporte público y que cualquier lugar público, es un lugar donde tener un comportamiento mínimamente cívico por respeto a las demás personas que se encuentran en ese mismo lugar, aunque sean extraños.

No obstante, un avión es quizás un lugar aún más especial, debido a los altos estándares de seguridad que se siguen para garantizar unas operaciones diarias seguras. No por nada es el medio de transporte más seguro que existe en la actualidad. Sin embargo a muchos parece que se les olvida y creen que pueden hacer lo que quieran solamente por haber pagado un billete.

Eso ocurrió el pasado 23 de julio en el vuelo VY8166, un vuelo entre Valencia (España) y París (Francia) que fue operado por el Airbus A320 con matrícula EC-MDZ. Poco antes de la salida, la tripulación del avión de Vueling se vio obligada a avisar a la Guardia Civil porque un grupo de pasajeros estaba contraviniendo el artículo 31 de la ley 21/2003 de Seguridad Aérea.

Las autoridades finalmente expulsaron del avión a 47 menores de entre 10 y 15 años y a sus cuatro cuidadores, uno de los que por cierto fue detenido en el finger por su actitud contra los agentes de la Guardia Civil.

La seguridad es lo primero, les guste o no

Y es que estos pasajeros habían tenido un comportamiento altamente incívico desde el momento en el que subieron al avión, teniendo que interrumpir la demostración de seguridad debido al escándalo que estaban montando. Por si fuera poco, estaban manipulando los chalecos salvavidas que se encontraban bajo los asientos y también consiguieron abrir los compartimentos de las mascarillas de oxígeno y manipularlas, tanto las mascarillas como el compartimento.

A los pocos días, la aerolínea fue acusada de antisemitismo por desembarcar a estos incívicos elementos del avión, pero nada más lejos de la realidad: ni la aerolínea es antisemita ni lo ha hecho por gusto. Lo ha hecho porque la seguridad del avión es lo primero, les guste o no a estos pasajeros y a quienes critican a la compañía.

Verano tras verano vemos aterrizajes de urgencia y desvíos por pasajeros que se emborrachan en aviones que van destino a lugares de vacaciones y nadie se escandaliza porque echen del avión a un par de borrachos, ¿por qué ahora tendría que ser diferente? Lo cierto es que tendría que se incluso más habitual, pero las tripulaciones aguantan muchas veces más de lo que deberían.

Sin duda en Europa hace falta cuanto antes una ley parecida a la famosa «no fly list» de los Estados Unidos donde, un comportamiento incívico en el avión puede dejar a una persona en tierra durante muchos años aparte de una cuantiosa multa e incluso pena de cárcel. Porque, por cierto, este vuelo de Vueling se retrasó casi 3 horas en su salida. ¿Quién paga los vuelos perdidos en conexión de los demás pasajeros? ¿Quién paga la demora en las operaciones de la compañía? ¿Quién paga las horas extras que han tenido que dedicar los trabajadores del aeropuerto de Valencia a este avión? Los 51 pasajeros desembarcados no, eso os lo puedo asegurar.

Bien por Vueling

Aparte de todo lo anterior, que es ya de por sí grave, el comportamiento de estas personas (sean quien sean, sean de la religión que sean, de la edad que sean y de donde sean) es una falta de respeto para los demás pasajeros, para los empleados del avión y para la propia compañía.

Por supuesto, todos los ataques posteriores hacia la compañía sobran, dado que en todo momento no se ha hecho más que seguir los protocolos de seguridad que se marcan en estos casos, garantizando la completa seguridad del avión y los pasajeros. Por desgracia, al no haber consecuencias legales para los implicados, es probable que la próxima vez no se lo piensen antes de tener de nuevo un comportamiento igual o más incívico. Y es que no todo vale a bordo de un avión.

De parte de todos los que sabemos mínimamente algo del mundo de la aviación, bien por Vueling y los empleados que han actuado en el interés general en todo momento.


[Artículo publicado originalmente en www.onthewings.es]

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