La farándula y Pedro Sánchez trincan sin piedad

La cultura es una de los pilares más importantes de un país, pero desde hace algún tiempo no son las instituciones políticas quienes más la fomentan, precisamente, y la enseñanza es una buena prueba de ello. El cine y el mundo del espectáculo forman un segmento esencial de esa cultura que debiera impregnarnos a todos, pero en los últimos tiempos y sobre todo en los últimos años, que coinciden con el mandato de Pedro Sánchez, muchos de sus representantes dan una exhibición tan indecorosa como impresentable, por su descarado agasajo a quien cada día desprecia y prostituye las instituciones sin despeinarse.
El Presidente del Gobierno ha utilizado todos los medios para mantener el poder, incluido el permanente saqueo de nuestros bolsillos. Difícilmente un cabo le queda suelto, y para ello también utiliza cientos de asesores para labrarle el camino de un mandato perpetuo, al más puro estilo chavista. Y en ese entramado para conseguir sus objetivos, logró seducir hace tiempo al mundo del cine para su halago y continuo cortejo, formando un tejido importante dentro de la ‘Pedrosfera’, una nueva variante del Partido Socialista que ha llevado a éste al abismo y de la que salieron corriendo numerosas figuras históricas, vislumbrando un tenebroso futuro para su formación política y también para España.
Uno de los mayores derroches del Presidente ha destinado con su lacayo ministro Urtasun 37 millones al mundo del cine (20 M en 2022). El Ejecutivo ha cuadruplicado casi los 5,3 millones de 2017 con Mariano Rajoy. Un gasto astronómico injustificado y que quita dinero más necesario para ciencia e investigación, tragedias como la Dana o La Palma o a los perjudicados por ELA y satisface a buena parte del mundo de los actores, con una ola practicada a menudo al Gobierno y que recientemente ha llegado a la categoría de montaña rusa con el manifiesto presentado recientemente por actores y cantantes como Ana Belén, Serrat, Miguel Ríos o los cineastas Pedro Almodóvar y Fernando Colomo. Aumentan la lista actores como Charo López, Carlos Bardem, Loles León… o presentadores como Buenafuente, con un sueldo millonario en TVE, o el ex presidente de la Junta de Andalucía Manuel Chaves, al que el sátrapa y su precursor Zapatero perdonaron la cárcel después del escándalo de los ERE.
El descaro de los artistas de blanquear al Presidente y lucrarse sin sonrojo.
Las manifestaciones de algunos de ellos últimamente incitan a una cierta rabia e indignación. Ana Belén a Jordi Evole: “A los críticos del comunismo les diría… ¿pero qué te ha hecho a ti el comunismo en España?” Resulta pintoresco que quien conoce tan bien las distintas épocas del partido del hacha y el martillo en la democracia, confunda el comunismo de Pablo Iglesias, este inmundo personaje que ha envenenado la sociedad en nuestro país, con el que representaba Julio Anguita y su elegancia. La artista que conquistó con sus canciones a tantos españoles, después de su apoyo incondicional al titular de la Moncloa, ha reconocido también recientemente… “Tras el ‘caso Koldo’ no sé si podremos seguir apoyando a Pedro Sánchez”. Aún lo duda. ¿Y quién le va a pedir a ella y a tantos otros responsabilidades de esa ayuda incondicional y miserable a Sánchez? Difícil de asumir también que el admirado Serrat, valiente en su reivindicación durante el franquismo e inflexible con el independentismo catalán, sufriendo su intolerancia, se postule defendiendo el sanchismo, deteriorando su imagen hasta ese extremo. ¿El ganador del premio Princesa de Asturias del año pasado hubiera conseguido el galardón acorazando de una forma tan mezquina a un Gobierno tan ruin?
Pedro Almodóvar se ha erigido desde los tiempos de Rodríguez Zapatero, el más insigne representante del narcochavismo en España, en uno de los líderes de la corriente que defiende a Pedro Sánchez por tierra, mar y aire. El director manchego apareció en los ‘Papeles de Panamá’ investigado en una trama de evasión de capitales. “No merecemos tener un Presidente tan bueno y debería irse por el trato injusto que se le da”, ha espetado sin que se le caiga la cara de vergüenza, porque no la tiene. Lo que no aclara es si el Presidente es tan bueno por forrarlo de millones para sus películas con nuestro dinero o invitarlo a La Mareta como a tanto gorrón y a su familia saqueando las arcas de todos, o por qué exactamente.
El que al parecer no ha firmado el manifiesto es el gallego Luis Tosar, uno de los actores principales de La Infiltrada, pero tras otra de sus películas (Maixabel) interpretando el papel de un etarra perdonado por su víctima, no tuvo inconveniente en reconocer: “De haber nacido en Euskadi, quizá podría haber acabado en ETA”. Reflexión tan imprudente como indigna. Estas velas nos alumbran en el mundo del cine. Y a propósito de la magnífica película dirigida por Arantxa Echevarría, que protagonizó Carolina Yuste (La Infiltrada), con dos Goya a la Mejor Película y Mejor Actriz Protagonista, la sombra de las sucias manos de Pedro Sánchez aparece también al decidirse el premio compartido con El 47, por más de 2.000 mil miembros de La Academia. Sorprendente empate con premio compartido para la película que vuelve a dejar en el más vergonzante ridículo al mundo bilduetarra.
Siguiendo con la corriente acólita del Presidente, ésta no ha sido seguida por Josema Yuste, muy crítico siempre con su gestión y su derroche: “Si no comulgas con este sanchismo parece que te estigmatizan y no te llaman para cine y televisión”. Y a propósito de la Guerra de Gaza, el humorista del genial Martes y Trece ha tenido arresto igualmente con sus compañeros… “Almodóvar y Bardem deberían criticar a Hamás con la misma contundencia que lo hacen con Netanyahu”. Joaquín Sabina se ha ensañado con “el fracaso del comunismo, que ha sido feroz”, añadiendo que “la deriva de la izquierda latinoamericana me rompe el corazón por haber sido tan de izquierdas; pero ahora ya no lo soy tanto porque tengo ojos, oídos y cabeza para ver lo que está pasando, que es muy triste”.
Afortunadamente diversos actores y artistas han salido de la sombra del temor en la que se han sumido tantos otros, por miedo a no ser contratados, pues la otra sombra, la de la mafia sanchista, es bien alargada. La carismática Carmen Maura recientemente se ha quejado amargamente en El Hormiguero… “No reconozco a la izquierda hostil y agresiva”. Quique San Francisco fue un látigo contra el Presidente Sánchez al acusarlo de conseguir el poder “después de un ‘golpe de estado’ en la moción de censura”, o perlas como ”la gestión del coronavirus fue vergonzosa”.
Opiniones para todos los gustos en el mundo de la farándula, pero nunca se ha entendido menos la afinidad de un número ingente de artistas, como de otros sectores próximos, por el desmán, despilfarro y corrupción a cargo del líder y su Gobierno. Y parte de la cultura y de la docencia u otras disciplinas, arropando más de siete años de trampa y latrocinio.













