Volver a Noticias

¿Quién protege a la Guardia Civil y a la Policía, que nos cuidan?

Amador Vicente

Desde tiempo inmemorial hay quienes han intentado demonizar a la Guardia Civil. Y actualmente, todo lo que recuerde el pasado, la estulticia ibérica lo desprecia también; menos cuando les hace falta. Un cuerpo imprescindible, como cualquier Fuerza pública que nos defiende salvando también nuestras vidas, son atacados por una fauna variada. Desde que entró Pedro Sánchez en la Presidencia del Gobierno, lejos de apoyar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con fama además de estar entre los mejores del mundo, y darles el correspondiente sitio, ha actuado generalmente junto a su ministro del Interior contrariamente a una actitud coherente y de respeto… siempre en las antípodas, de una forma miserable y poco ética con quienes son imprescindibles en nuestro día a día. Este infame Gobierno además se ha vendido continuamente a las fuerzas independentistas llenas de ignorancia y prejuicios, a las que hay que subvencionar a menudo de una forma escandalosa, y proetarras que nunca respetaron a quienes velan siempre por nuestra seguridad y que incluso si podían los delataban y los mataban.

En cualquier sociedad democrática se protege al máximo a quienes nos defienden, esos máximos garantes de nuestra tranquilidad. Tantas decisiones tomadas por el dúo Sánchez Marlasca desde ese inmundo contenedor tan compartido, no tienen que ver precisamente con la atención a nuestros agentes y facilitarles el trabajo, al desprotegerlos de sus recursos naturales, y con tantas ventajas para el malhechor.

Cuando nos enteramos de que son los propios agentes los que tienen que comprar los chalecos antibalas de sus ahorros o regalárselos sus familias, de las miserables dietas cuando tienen que salir fuera, teniendo que adelantar dinero, o que no pueden permitirse disfrutar de una habitación teniendo que compartir con otros compañeros, por la miserable dieta de 73 euros, que tampoco les llega; cuando son expulsados de los hoteles en Mallorca porque su superior no les ha dotado de los fondos suficientes para pagar esa estancia programada, o en Sevilla para cubrir la Cumbre de la ONU recibiendo alimentos insuficientes y en mal estado, o que se les niega una sencilla cámara para facilitar su trabajo si son atacados, sin que a los que toman esas decisiones se les caiga la cara de vergüenza, porque no la tienen.

Tantas decisiones erráticas del dúo Sánchez-Marlasca desde ese inmundo contenedor tan compartido, contrarias siempre a amparar a nuestros agentes.

Es desolador que el presupuesto de la UME sean 42 M insuficientes y falten medios para extinguir los fuegos, pero se gastan 76 M en asesores, con un Gobierno más preocupado de saquear nuestros bolsillos para comprar votos y que media España viva del cuento y decenas de miles de inmigrantes ilegales, muchos en hoteles, reciban un mejor trato que nuestros padres y abuelos, que han trabajado toda la vida, y tanto derroche en subvenciones sin justificación para empresas de sus amigos y familias y un nepotismo salvaje, miles de millones para comprar periodistas mercenarios o enviar fortunas a otros países sin ningún criterio, etc. Pero no hay dinero para todo, aunque sea para dotar de infraestructuras a instituciones tan importantes. Brillante discurso de un policía valiente delatando a su indecente jefe Marlasca. “A veces intentan arrancar nuestra vocación cuando intentan abrirnos la cabeza o escupirnos y no pasa nada, nada cambia, más bien se idea la forma de quitarnos más autoridad todavía para dársela al criminal. ¿Por qué no quieren acabar con el mal y sí destrozar al bien? ¿Por qué consienten que La okupa haga la vida imposible a nuestra madre o que el miserable saque una navaja a nuestra hija cuando vuelve de fiesta? O que el canalla sin escrúpulos golpee a nuestros abuelos para llevarse su pensión”. Resulta increíble que cuando los que mandan deben dar ejemplo en el trato a las Fuerzas del Orden, los vendan en situaciones de alto riesgo como en violentas algaradas donde apenas se pueden defender o en zonas de peligro extremo como el estrecho, y encima tuvieron prisa para rebajar efectivos contra el narcotráfico en Gibraltar, por orden del rey corrupto que nos chantajea. Al fin y al cabo son apoyados por la mugre política y electoral que está reventando nuestro país, para mantenerse en el trono.

 ¿Por qué idean la forma de quitarnos más autoridad todavía para dársela al criminal?” Un valiente policía cara a cara con su jefe Marlasca.

Seguimos leyendo noticias de los homenajes que reciben los sanguinarios etarras al salir de la cárcel o de que la Guardia Civil quiere ser expulsada de algunas regiones, porque un Presidente del Gobierno tan sinvergüenza y su escudero de Interior tan ruin dan un increíble mando a quienes tuvieron tanto protagonismo en su día para asesinarlos por decenas.

El último empeño de Pedro Sánchez es tratar por todos los medios de esquivar la cárcel, y con su compañero de fatigas, Fernando G. Marlasca, precisamente quien en su día luchó contra ETA de forma valiente, intenta neutralizar a la UCO, una de nuestras últimas esperanzas, que los trae de cabeza.

A este extremo hemos llegado. Una precisa maquinaria mafiosa desplegada también por su predecesor Zapatero y que recuerda otros regímenes, y liderada por un Presidente que apesta de arriba abajo y actúa con una perversa precisión casi hipnótica. Enfilando su carrera política con el negocio de los burdeles, Pedro Sánchez engalana a su familia y la pasea sin rubor por medio mundo a nuestra costa, convirtiendo sin escrúpulos a una choni en catedrática y diplomática con una cadena de trapicheos que la enriquecen, sin más experiencia laboral que la de llevar la intendencia en los prostíbulos de su padre.

La cuenta atrás comenzó hace tiempo contra la escoria separatista que se aprovecha y tanto acólito viandante, que mantienen al sátrapa sin tregua. Qué rabia. Cuando acabe pronto todo esto, tendrán que rendir cuentas los que no hicieron nada por revertir esta gravísima situación creada e incluso la secundaron. La historia nunca los perdonará.

Más noticias...